domingo, 1 de abril de 2018

Oda a mí mismo



Oda a mí mismo
Martes, 12 de diciembre de 2017

Harto arduo fue el camino,
mas ya despierto está —y ¡tan vivo!— el canto.
Ante mí yo me inclino;
y del suelo desplanto
la frivolidad, mi reflejo y el llanto.

Diluvió agua y dolor;
me desvestí rápido la armadura.
Vociferó un fragor
y exclamé yo amargura;
le dije: —¡Venga a mí, infame criatura!

Desnudo y bien expuesto;
redondo, perfecto; nunca observado,
nunca antes tan apuesto.
¡Qué distinto y delicado!
Nuevos los ojos y nuevo el amado.

—Alonso Macías Recio.

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