domingo, 1 de abril de 2018

Romance de la madrugá



Romance de la madrugá
Viernes, 29 de diciembre

   En una blanca madrugá,      como blanco era el pelaje,
   las garras y los colmillos,      resplandecía la calle
   y esta gata que danzaba      entre los brazos del padre
   y de Morfeo. Maulló      entre brisas y soñares,
   y se revolvía hermosa,      tatuado en ella el coraje
   —y la belleza del momento—.      La luna daba su sangre
   argentina a sus párpados;      la noche dio sus estares
   a sus gráciles soplidos;      y el sentimiento cobarde
   me dio a mí la admiración      de aquellos bellos instantes,
   y me deseé dormido      como tales obras de arte:
   la noche, la luna azul      y la gata y su talante.
   En una blanca madrugá…

—Alonso Macías Recio.

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